Te mudas, y voy a poder molestarte todo el tiempo. Vas a estar súper cerca así que nos vamos a ir por ahí en el auto de Ceci los fines de semana y cuando volvemos nos quedamos hablando toda la madrugada hasta que te vayas.
Es uno de esos momentos en los que lo único que querés es correr y abrazar a tu mejor amiga, porque sabes que es la única que te va a entender. Que va a hacer que te calmes y ya no estés mal. Que de repente se vino el mundo abajo y no sabes que hacer. Pero por suerte siempre esta esa persona ahí, que con mirarte solamente ya entiende todo lo que te pasa. Que no necesita que le expliques nada porque te puede leer la mente desde cualquier lugar del mundo. Bueno, justo en este momento no puedo hacer todo eso. Da la casualidad que se te viene el mundo abajo cuando tu mejor amiga esta internada en terapia.






El tiempo pasa incluso aunque parezca imposible, incluso a pesar de que cada movimiento de la manecilla del reloj duela como el latido de la sangre al palpitar detrás del cardenal. El tiempo transcurre de forma desigual, con saltos extraños y treguas insoportables, pero pasar, pasa. Incluso para mi. ♥