No extraño para nada al colegio en si, y me resbala el hecho de saber que es mi último año -ya pase demasiados ahí adentro-; pero extraño muchísimo a mis amigos de todos los días. A mi amiga Laaaaaau y nuestras risas o acotaciones a lo largo de toda la mañana. Aunque hablamos ayer y dejamos pendiente una reunión para la semana que viene. A Matiaas, mi confidente de todas las mañanas que no se sorprendía ni asustaba con nuestras tantas charlas de chicas junto con Flor. Y obviamente a los tres mejores amigos del mundo, que no los veo hace muchísimo tiempo -también les prometí una merienda esta semana-, aunque nos mandemos mensajes y hable siempre con Bar para mantenerlo al tanto de mi vida, no es lo mismo sin los paseos en bici por el medio de Sallares atropellando a los peatones y cantando "Pero yo no soy tu prisionero y no tengo alma de robot" a todo pulmón. Voy a tener que organizar mis horarios: merienda con Lau y Anita, ver a Manu, merienda con Naza, mi Estrella y mi Mejor Amigo, ver al novio mas lindo, empezar con las compras de Bariloche, terminar la pila de tarea pendiente del colegio e Ingles, ver a mi mejor Floricienta que como si fuera poco la semana que viene cumple años; todo eso en 7 siete días.

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